Concebida en clave historicista, la iglesia de San Lorenzo se levanta entre 1896 y 1901. Su autor, Luis Bellido y González (1869-1955), es una de las figuras asturianas más relevantes de la arquitectura del paso del siglo XIX al XX. La iglesia de San Lorenzo se inspira en el gótico bajomedieval español e incluye abundantes vidrieras, ojivas y pináculos, con planta de cruz latina, enmascarada hacia el exterior, y cabecera plana. La fachada con pórtico tradicional de gablete y rosetón central está flanqueada por dos torres con arcos triforados y rematadas por pináculos. Fue destruida parcialmente en 1936. En el interior puede contemplarse la escultura de la Virgen con el Cristo resucitado, obra de artista asturiano Joaquín Rubio Camín.