Gijón/Xixón no sería hoy lo que es y sus visitantes no podrían interpretar actualmente esta ciudad si en este último siglo y medio el proceso de industrialización no hubiese venido acompañado de chimeneas, talleres, fábricas, ciudadelas, máquinas y personas capaces de crear un crisol de formas de vida, costumbres, maneras de vivir y trabajar. Las huellas, los latidos y el patrimonio industrial son legados de la memoria del trabajo y del lugar y objetos de la memoria colectiva. El patrimonio industrial aún está presente y se presiente en la ciudad de Gijón/Xixón.

Comenzamos en la Plaza Mayor, ante el edificio del Ayuntamiento, construido según proyecto del arquitecto Andrés Coello en el año 1865. Años de convulsa actividad económica en la ciudad como muestra la cercana Fábrica de Tabacos, los asentamientos fabriles del barrio del Natahoyo y La Calzada, las industrias agroalimentarias, o las fábricas de cerámica y cristales.
Cimavilla

Desde aquí iniciamos la subida al barrio de Cimavilla, y llegamos a la antigua Fábrica de Tabacos, ubicada en el que fue convento de las Agustinas Recoletas desde 1843. El edificio de la Fábrica, austero e imponente, fue levantado bajo la dirección de los maestros canteros Ignacio de Palacio y Juan San Miguel, terminándose en 1679. La Capilla fue rematada en 1684 y en 1733 se añadió una nueva planta a lo construido anteriormente. La capilla sirvió de almacén hasta el sorprendente cierre de la Fábrica en el año 2002, con restos de frescos en sus paredes y un microclima original albergaba los fardos de tabaco, que luego se transformaban y manufacturaban en productos como el popular farias o los más distinguidos cigarros puros suministrados a la Casa Real Española.

En Cimavilla se encuentra asimismo la Litografía Viña, en la calle de Honesto Batalón. Es quizá uno de los exponentes más notables de la pujante industria de artes gráficas que tuvo la ciudad en el siglo XX. Esta nueva ubicación de la tradicional empresa, fundada en 1920 por los hermanos Juan y Robustiano Viña Morien el n.º 106 de la calle del Marqués de Casa Valdés, es consecuencia de la salvaguarda de maquinaria y fondos de la empresa tras un acuerdo de sus antiguos propietarios con el Ayuntamiento y la Consejería de Cultura. En la posguerra la Litografía Viña se relanzó con la compra de una prensa Voisin y otra manual de la marca Mansfield, orientándose al etiquetado de conservas y botellas de sidra, además de los carteles publicitarios. Hoy es un centro de Estampación Artística.

Retomamos el camino hacia el Puerto Deportivo, observando a nuestro paso el moderno edificio acristalado de viviendas donde se ubicó otrora la factoría de conservas en aceite de Hijos de Ángel Ojeda (1923), hasta llegar a la sede central de la antigua Junta del Puerto, propiedad de la Autoridad Portuaria de Gijón/Xixón. Desde la Cuesta’l Cholo divisamos la antigua Rula hoy reutilizada en sala de exposiciones, oficinas y restaurante. Por el paseo, se puede intuir la antigua traza del ferrocarril portuario, donde convivieron durante años las mercancías, los minerales, el ruido, humos y trasiego de operarios, grúas de vapor, marineros, lanchas, barcos, redes y pertrechos pesqueros. Hoy en día es uno de los lugares de paseo favoritos para gijoneses y personas que nos visitan.
CURIOSIDAD: en 1890 cuando Gijón/Xixón no llegaba a los 40.000 habitantes, en la Fábrica de Tabacos trabajaban 1.935 mujeres y medio centenar de hombres. Este colectivo femenino se caracterizó por actitudes sociales propias como la solidaridad popular, la defensa de sus derechos y salarios, la creación de un sindicalismo propio, los modos de trabajo y el ocio colectivo.
Fomento y Poniente

Una muestra imponente de la arquitectura civil gijonesa nos permite recrear la importancia del patrimonio edilicio ligado a la actividad industrial y comercial: el Banco Urquijo, antiguo Banco Industrial y Minero gijonés, ejemplo del historicismo nacionalista. Construido con proyecto del arquitecto Enrique Rodríguez Bustelo en los años 1918-20 para la Sociedad de Fomento de Gijón, tiene una composición asimétrica en referencia a la escalera de doble acceso a su puerta central.

Seguimos hacia la playa de Poniente, enfrente se encuentra el Museo del Ferrocarril, sito en la antigua Estación del Norte, construida en 1873 con una superficie total en el conjunto museístico de 17.000 m2. El Museo alberga y expone una de las colecciones de locomotoras de vapor y objetos ferroviarios más importantes de España, reconocida a escala internacional. El discurso expositivo del Museo toma como referencia el papel determinante del ferrocarril en Asturias como eje de la industrialización y del traslado de las materias primas de los centros productores a los de consumo. Es un Museo vivo y abierto con un un importante centro de documentación sobre la historia social, económica e industrial asociada al mundo del ferrocarril en Asturias.

Muy cerca tenemos los terrenos de los Astilleros Naval Gijón, herederos de aquellos que, en 1940, Duro Felguera compró a la Sociedad Española de Construcciones Metálicas de Zorroza S.A., y la S.A. Juliana Constructora Gijonesa. Este astillero fue fundado en 1911, aunque su nombre actual data del año 1925, al hacerse cargo del mismo la familia Juliana. En estos años la factoría se dedicó fundamentalmente a la fundición de hierro, maquinaria de minas y con especial atención a maquinaria para azucareras. En 1941 orientó sus actividades hacia la mar debido a su emplazamiento, construyendo buques pesqueros de pequeña dimensión. En 1969 se incorporó como filial de Astilleros Españoles, iniciando una etapa de modernización de sus actividades, y cerró sus puertas definitivamente en 2009.

En la explanada de Poniente se encuentra la Chimenea de la Compañía de Maderas de Demetrio Fernández Castrillón, documentada desde al menos 1876, en este lugar que fue asentamiento de empresas madereras, entre las que se encontraba la del empresario noruego Magnus Blikstad. Esta factoría disponía de un taller mecánico para aserrar y moldurar y una fragua conectada sin duda a la citada chimenea. Este vestigio que popularmente se le conocía como chimenea de Basurto, pues al lado estaba esta empresa vidriera, es el testimonio que queda de la amplia franja de terreno ocupada durante años por los Astilleros del Cantábrico S.A., cerrados en los años ochenta del siglo XX, tras el duro proceso reconversor vivido en la bahía de Gijón/Xixón.
CURIOSIDAD: En el Museo del Ferrocarril de Asturias puedes encontrar la más antigua de las señales luminosas de toda España, tanto de ferrocarril como de carretera. Esta señal luminosa es original de la electrificación de Pajares. y formó parte del lote de 40 modernas señales de este tipo que la Compañía del Norte instaló entre Ujo y Busdongo al electrificar el puerto de Pajares.
Zona oeste

Atravesamos el barrio del Natahoyo para dirigirnos al Puerto de El Musel, otra seña de identidad del carácter industrial de Gijón/Xixón. Sus obras de infraestructura e instalaciones datan de los años 1893 a 1907 cuando entra en servicio parcialmente su primer dique, el Norte. A partir de este momento tienen lugar diversas ampliaciones: el muelle de Ribera (1911), su primer espigón (1913), el parque de carbones (1930), el dique de Levante y una ampliación del dique Norte (1969), los muelles de la Osa (década de los 70), el nuevo acceso ferroviario (1989) y las más recientes obras de ampliación (2011). El proceso de desarrollo industrial de Asturias está ligado al propio de los cambios en la fisonomía portuaria gijonesa a través de varias etapas desde el siglo XIX hasta la actualidad. En los últimos años se ha convertido en habitual escala de cruceros.

Desde la Campa Torres podemos divisar la Central Térmica de Aboño cuyas obras se iniciaron en 1969. Al igual que en otras centrales asturianas interviene en su realización el arquitecto y artista Joaquín Vaquero Palacios. En su ornamentación exterior e interior y en su inmenso complejo de instalaciones accesorias se combina la ingeniería, la arquitectura y el arte, siendo una muestra singular de patrimonio industrial, recogida en el Registro de Elementos Industriales del Movimiento Moderno en Asturias. En su mundo de estructuras funcionales Vaquero estableció un orden estético para entendimiento y paz visual con el recurso de resaltar la belleza de lo descomunal. El cuerpo central está totalmente revestido y ornamentado por una serie de franjas de colores en chapa ligera, interrumpidas en lugares precisos por miradores.

No lejos de la central, se encuentra en Veriña uno de los emporios que marca la importancia industrial de la ciudad, ArcelorMittal, la antigua ENSIDESA. La factoría fue creada en 1950 por el Instituto Nacional de Industria. Comenzó a funcionar en Avilés en 1956, posteriormente absorbe a la Unión de Siderúrgicas Asturianas que construyó en Gijón/Xixón, a partir de 1957, una planta siderúrgica integral. Ésta empezó a producir acero en 1971, alcanzando en 1973 la cifra de 1.800.000 toneladas de acero equivalente. El paisaje industrial de ARCELOR transformó los barrios y parroquias gijonesas y creó nuevos barrios y enclaves urbanos en Roces, Nuevo Gijón, Santa Bárbara, La Calzada y Natahoyo. La factoría de UNINSA de los años setenta según el modelo de Krupp, respondía a los nuevos retos de la fabricación industrial.
CURIOSIDAD: Desde sus primeros años El Musel, además de puerto carbonero se empieza a vislumbrar como escala de los trasatlánticos para dar salida al importante flujo migratorio hacia los países americanos. Aquella ruta arrancó en octubre de 1910 con el atraque del trasatlántico alemán ‘Santos’ en el dique Norte (Fuente: Autoridad Portuaria).
Por el centro de la ciudad

De vuelta a nuestro punto de partida, tomamos el paseo de San Lorenzo en donde vemos la antigua Ferretería Vasco-Asturiana, convertida en hotel junto a los Jardines de Náutico. En la calle San Bernardo podemos contemplar interesantes muestras de arquitectura civil con connotación industrial y comercial, como los antiguos Almacenes Simeón, en San Bernardo nº 30, uno de los edificios más singulares de la arquitectura ecléctica, construido en 1901 con proyecto del arquitecto Luis Bellido para el indiano Gumersindo García Cuervo, o el antiguo Banco de Crédito Industrial Gijonés, en los Moros n.º 1, construido en 1902 con proyecto del mismo arquitecto.

Saliendo a la avenida de Rufo Rendueles, nos podemos detener en la Ciudadela de Celestino Solar, de 1877, en el interior de la manzana del llamado martillo de Capua, un exponente de las formas de vida de la clase obrera gijonesa de fínales del XIX y principios del siglo XX. Presenta un pasillo de entrada de dos metros y medio y una casa tapón impedía ver desde la calle el conjunto de 23 casas y dos retretes comunales. Esta ciudadela estuvo habitada hasta 1987 y actualmente está transformada en museo. En Gijón/Xixón llegaron a documentarse más de doscientas ciudadelas, siendo la más representativa ésta que también es conocida como la Ciudadela de Capua.
CURIOSIDAD: La vida de los habitantes de la Ciudadela de Celestino Solar no era fácil, ya que el salario familiar apenas alcanzaba para cubrir las necesidades básicas.Fue habitada por unas cien personas que compartían cuatro retretes, dos en el patio grande y dos en el pequeño. Todos vivían a la vista de todos y se conocían desde siempre. La solidaridad entre vecinos se manifestaba en los momentos difíciles, aunque también eran frecuentes los conflictos de la vida diaria que surgían, en general, por las labores de limpieza comunes.
Minería gijonesa

Nuestra última visita nos acerca a las parroquias de Vega y Samartín de Güerces. Una senda verde une la Mina La Camocha con el Poblado de Santa Bárbara, y llega hasta El Musel. Sigue el trazado del antiguo ferrocarril minero de ancho normal que transportaba el mineral hasta el puerto. La S.A. Felgueroso, presentó en 1942 el proyecto de este ferrocarril que partiendo de dicha mina enlazaba en Veriña con RENFE. La longitud inicial prevista era de 10.042 m según el proyecto del ingeniero José Fernández y García Mendoza. La línea aprovechaba parte del famoso ferrocarril del inicio del siglo XX que desde las distantes minas de la Hueria de Carrocera, en plena cuenca minera del Nalón, pasaba por Bimenes, Lieres y tras pasar por la parroquia de Lavandera pretendía llegar a El Musel. Esta obra ingente dio al traste, pero aún se conservan sus trazas, túneles y gran parte de su recorrido. En uno de sus túneles la empresa sidrera Trabanco de la parroquia de Lavandera, tiene silos donde reposa la bebida.
La minería del carbón era un objetivo buscado desde 1900, en 1901 se iniciaron los primeros sondeos, pero es, en puridad, en 1930 cuando podemos hablar del pozo de La Camocha como realidad empresarial operativa. La Camocha representó para Gijón/Xixón un impulso en su desarrollo económico e incluso demográfico, que atrajo a centenares de personas a trabajar en la mina. El primer carbón que se extrajo el 1 de octubre de 1935 se destinó a la Panadería Figar de Gijón. El cierre de la mina tuvo lugar en 2007.
CURIOSIDAD: La Mina de La Camocha fue una explotación singular en Asturias. Ubicada junto al mar, aunque nunca haya ido bajo él como dice la canción, con línea de ferrocarril particular, de propiedad privada hasta su cierre definitivo en 2007, fue la cuna del sindicato Comisiones Obreras y una de las protagonistas activas de las grandes huelgas mineras de 1962 “la Huelgona”.