En pleno centro de Gijón/Xixón, el Paseo de Begoña es un espacio peatonal ajardinado, con zonas de estancia y el característico quiosco o templete de música.
Su posición es especialmente interesante: queda a medio camino entre el Gijón/Xixón histórico y el ensanche que hizo crecer la ciudad hacia el este y el sur durante los siglos XIX y XX.
El nombre procede de la Virgen de Begoña y de una antigua capilla, pero el lugar que hoy conocemos como paseo es fruto, sobre todo, del crecimiento de Gijón/Xixón en el siglo XIX. En 1849 comienzan actuaciones para acondicionar el terreno y en 1857, siguiendo un proyecto del maestro de obras Cándido González, se realiza la primera urbanización propiamente dicha como paseo. El Ayuntamiento lo concibe como un espacio verde destinado al paseo, recreo y vida social.
Además, el Paseo de Begoña es un magnífico escaparate de la arquitectura gijonesa de finales del XIX y primera mitad del XX.